Me dió por mirar
… y no llegabas.
Pero Tú: delator, infiel espejo; del paso de mis años, testigo. Reflejas cada surco en mi rostro; inexorable pasar del tiempo
Pérfida carcajada emites. - ¿Escuchas? - … te busco!!!
Aguantando mil y un embites - ¿Qué buscas? - … te escucho!!!
Con la mirada desnuda, ayer cobijéme en su regazo. Y en la penumbra que es muda, hoy reconfortame; un abrazo.
Piélago de sueños rotos, los que navega tu sombra;
mientras … resbalando ya mis ojos,
en el trasegar quedo la ilusión se vierte a trozos; muerto está aquel recuerdo.
Como un cuadro colgado; en ocasiones, visto. Las que más, ignorado.
Miré enredor
y ya no estabas.
Porca miseria;
sólo un imbécil escucha a otro.
A menudo me siento mercader de despojos.
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